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Terra
La Coctelera

un experimento Actual

POEMA CONJUNTO REALIZADO EN TIEMPO REAL EN EL CHAT EL 17-01-2008

TEMA SOBRE EL QUE HABRÍA DE VERSAR EL POEMA, EL DEBATIDO EL MARTES DÍA 15-01-08:

EL ODIO

Orden de intervención de los autores de cada verso:

Rosario Alonso
Julio González Alonso
Femmeble
Pilar Iglesias


LA PIEL DE LA VENGANZA

Vengo a odiarte, estáte preparado
con la mejor sonrisa
despeñándoseme el corazón
porque, la irrefrenable ferocidad de mis latidos
se infiltra por la piel de la venganza

......No temas, no es doloroso odiar.
Duele más ponerse un sombrero.

¿Qué sabrás tú de la caníbal voracidad de los miedos?
¿Qué sabrás del anhelo lacerante de vencerte?
La soledad, sólo a veces, se le parece.
Es lastimoso venir sólo a odiarte,
sólo a compartir el vacío de un calvario ajeno,
a desparramar sobre la calzada mis ruindades. Mas,
llevo clavado el miedo en las pupilas,
las flores en las manos, las palabras en la nada.
Nada destilada en tormento necio,
espiral irrevocable hacia el abismo.

Servidumbre de mi pecho que se hacina en miserias
y un abismo de amores imposibles
por donde pasearé hacia ti, sin pausa.

.....¿Pretendes acaso redimirte, maquillando margaritas?
¿Alzar el tallo sin rosa y mancillar desgracias?
Abandona la idea al abrigo de otras esperanzas
y deseternízate con otros deleites,
decapitando tus delirios.

.....Siembra en la vida la dicha de unas alas
y aprovecha este viento que ahora sopla del norte,
porque el odio cicatriza sobre heridas.

¡Fácil para ti, vestal de los encuentros!...Fácil pentagrama
de anillos de ignominia,
de risas despeñadas,
de cuentos viejos.
¿No entiendes la guarida que me troquela el nombre?
¿No saboreas la piel hecha añicos de mis siglas.

En los campos de batalla donde se crece la vida,
tiene también cabida la muerte que te doy,
porque, en la agonía, se saborea la furia inútil,
y en el vientre estalla la hiel de su bocado.

¡Oh, viento, hoy, tu fuerza se desgarra en los mástiles de mi nave
y vengo pretenciosa en tu busca!
Confieso el masoquismo interior que me degüella, y siento
que soy raíz podrida que me sangra.
Pámpanos que se abren en cálidos aromas,
que me hacen renacer para dejar de ser.

¡Noche de mármol que ciñe la garganta!
¡Angustia en esta hora que deshabitó el instinto!
Adiós definitivo, triste en la historia triste.
No podrá nadie comprender
este sulfúrico que me disuelve y me encarcela....¡Oh,
cizaña lítica, la de tu pelvis!

17-01-2008

Encontrado en: http://www.editorialalaire.com/viewtopic.php?p=4766

De Italia (Pasolini)

Le ceneri di Gramsci (VI)

Me ne vado, ti lascio nella sera
che, benchè triste, così dolce scende
per noi viventi, con la luce cerea

che al quartiere in penombra si rapprende.
E lo sommuove.Lo fa più grande,. vuoto,
intorno, e più lontano, lo riaccende

di una vita smaniosa che del roco
rotolio dei tram, dei gridi umani,
dialettali, fa un concerto fioco

e assoluto.E senti come in quei lontani
esseri che, in vita, gridano,ridono,
in quei loro veicoli, in quei grami

caseggiati dove si consuma l´infido
ed espansivo dono dell´esistenza
quella vita non è che un brivido;

corporea, collettiva presenza;
senti il mancare di ogni religione
vera; non vita; ma sopravvivenza

forse più lieta della vita-come
d´un popolo di animali, nel cui arcano
orgasmo non ci sia altra passione

che per l´operare quotidiano:
umile fervore cui dà un senso di festa
l´umile corruzione.Quanto più è vano

-in questo vuoto della storia, in questa
ronzante pausa in cui la vita tace-
ogni ideale, meglio è manifesta

la stupensa, adusta sensualità
quasi alessandrina, che tutto minia
e impuramente accende, quando qua

nel mondo, qualcosa crolla, e si trascina
il mondo, nella penombra, rientrando
in vuote piazze, in scorate officine...

Già si accendono i lumi, costellando
Via Zabaglia,Via Franklin, l´intero
Testaccio, disadorno tra il suo grande

lurido monte, i lungoteveri, il nero
fondale, oltre il fiume, che Monteverde
ammassa o sfuma invisibile sul cielo.

Diademi di lumi che si perdono,
smaglianti e freddi di tristezza
quasi marina...Manca poco alla cena;

brillano i rari autobus del quartiere,
con grappoli d´operai agli sportelli,
e gruppi di militari vanno, senza fretta,

verso il monte che cela in mezzo a sterri
fradici e mucchi secchi d´immondizia
nell´ombra, rintannate zoccolette

che aspettano irose sopra la sporcizia
afrodisiaca; e, non lontano, tra casette
abusive ai margini del monte, o in mezzo

a palazzi, quasi a mondi, dei ragazzi
leggeri come stracci giocano alla brezza
non più fredda, primaverile; ardenti

di sventatezza giovanile la romanesca
loro sera di maggio scuri adolescenti
fischiano pei marciapiedi, nella festa

vespertina; e scrosciano le saracinesche
dei garages di schianto, gioiosamente
se il buio ha resa serena la sera,

e in mezzo ai platani di Piazza Testaccio
il vento che cade in tremiti di bufera,
è ben dolce, benchè radendo i capellacci

e i tufi del Macello vi si imbeva
di sangue marcio, e per ogni dove
agiti rifiuti e odore di miseria.

È un brusio la vita, e questi persi
in essa, la perdono serenamente,
se il cuore ne hanno pieno; a godersi

eccoli miseri, la sera: e potente
in essi, inermi, per essi, il mito
rinasce...Ma io, con il cuore cosciente

di chi soltanto nella storia ha vita,
potrò mai più con pura passione, operare
se so che la nostra storia è finita?

Pier Paolo Pasolini

del Romancero


ROMANCE DE ABENÁMAR

—¡Abenámar, Abenámar, moro de la morería,
el día que tú naciste grandes señales había!
Estaba la mar en calma, la luna estaba crecida,
moro que en tal signo nace no debe decir mentira.

Allí respondiera el moro, bien oiréis lo que diría:
—Yo te lo diré, señor, aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro y una cristiana cautiva;
siendo yo niño y muchacho mi madre me lo decía
que mentira no dijese, que era grande villanía:
por tanto, pregunta, rey, que la verdad te diría.
—Yo te agradezco, Abenámar, aquesa tu cortesía.
¿Qué castillos son aquéllos? ¡Altos son y relucían!

—El Alhambra era, señor, y la otra la mezquita,
los otros los Alixares, labrados a maravilla.
El moro que los labraba cien doblas ganaba al día,
y el día que no los labra, otras tantas se perdía.
El otro es Generalife, huerta que par no tenía;
el otro Torres Bermejas, castillo de gran valía.
Allí habló el rey don Juan, bien oiréis lo que decía:
—Si tú quisieses, Granada, contigo me casaría;
daréte en arras y dote a Córdoba y a Sevilla.
—Casada soy, rey don Juan, casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene muy grande bien me quería.

Para empezar

Poema de Andrea ganador de:

  • El "Concursu Pin de Pría" del C.P. Jacinto Benavente.
  • El "Concursu de Poesía Antonio Machado" del C.P. Antonio Machado